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Así utilizan el ambientalismo, para hacer política

Así utilizan el ambientalismo, para hacer política

Foto: José Baruth Tafur Gutiérrez, abogado, Columnista cambioin.com

Por: Editor en Jefe - Publicado en junio 07, 2026

Por: Jose Baruth Tafur Gutierrez

Abogado-Especialista Univ. Externado Maestrante Comunicación Política Univ. Externado. Columnista invitado cambioin.com

 

Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.

 

Los acontecimientos recientes vuelven a abrir una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto las causas ambientales están siendo utilizadas como vehículos para hacer política electoral?

Aquí es donde aparece la contradicción.

Durante años, han insistido en que la Marcha Carnaval no es un evento político ni partidista. Sin embargo, resulta difícil sostener esa afirmación cuando, en plena campaña presidencial, uno de los candidatos utiliza el escenario de la movilización para dirigirse a miles de asistentes y proyectar su mensaje electoral. Más aún cuando la propia noticia señala que sectores afines a la izquierda buscaron aprovechar la marcha para impulsar la campaña presidencial.

El verdadero problema aparece cuando disfrazan una narrativa ambiental para convertirla  en una plataforma de promoción electoral.

Los jóvenes suelen ser el principal objetivo de esta estrategia. Las nuevas generaciones sienten una preocupación legítima por el cambio climático, la contaminación, la minería ilegal y la protección de las fuentes hídricas. Son inquietudes reales y necesarias. Pero precisamente por eso se convierten en un terreno fértil para quienes buscan transformar esa sensibilidad ambiental en adhesión ideológica, y es aquí cuando el Pacto Histórico Verde aprovecha.

La fórmula es conocida: primero se convoca alrededor de una causa noble e incuestionable; después se introduce un discurso político que presenta una sola corriente ideológica como la auténtica defensora del planeta; finalmente, quien no comparte esa visión termina siendo señalado como enemigo del medio ambiente y los jóvenes aplaudiendo como focas.

Así, una discusión técnica y plural sobre la conservación de los recursos naturales termina reducida a una narrativa de buenos y malos, donde la protección ambiental se confunde con el respaldo a un proyecto político específico.

Lo más preocupante es que muchos jóvenes llegan a estos espacios creyendo que participan en una movilización exclusivamente ambiental, cuando en realidad terminan expuestos a mensajes de campaña, consignas ideológicas y liderazgos partidistas cuidadosamente posicionados. No se les invita a pensar críticamente; se les invita a asumir que la defensa de la naturaleza tiene un único color político.

 

Jose baruth Tafur Gutiérrez, Especialista en Marketing Política y Estrategias de Campaña

Maestrante en comunicación Política

 

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