Foto: Sede Universidad del Tolima y denuncia que repartieron. cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en enero 31, 2026
Polémica en la Universidad del Tolima: denuncias de género, silencios institucionales y elecciones bajo sospecha. Un mensaje impreso y colgado en la Facultad de Ciencias Humanas y Artes de la Universidad del Tolima ha encendido nuevamente el debate sobre el manejo de las denuncias de género, el poder interno y la credibilidad del proceso electoral rectoral.
Encuentre contenido exclusivo en WhatsApp Channel, siganos ya:
https://whatsapp.com/channel/0029Va9kwaD1CYoZxxokC42i
Por: Editor General. cambioin.com
En la imagen, que circula entre estudiantes y docentes, se leen capturas de un chat académico donde se deja constancia de un presunto caso de abuso ocurrido durante una práctica, en el que —según el mensaje— la respuesta atribuida a un docente fue: “eso no es problema mío”. El intercambio muestra además que las y los estudiantes decidieron retirarse de la práctica y regresar a Ibagué, solicitando únicamente una medida mínima: cambiar al compañero de bus, petición que —según el mismo texto— no fue atendida.
El mensaje concluye con una advertencia clara:
“No tenemos que compartir espacio con abusadores” y un llamado a acudir a las unidades de género.
¿Por qué la polémica ahora?
La aparición de este mensaje ocurre en un momento altamente sensible para la Universidad del Tolima:
El actual rector, Omar Mejía, tiene un proceso de investigación disciplinaria en curso en la Procuraduría General de la Nación en Bogotá, relacionado precisamente con asuntos de género.
La universidad se encuentra en proceso de elecciones rectorales, y distintos sectores universitarios denuncian un ambiente de presión, silencios selectivos y pérdida de fuerza de las rutas de género.
El factor político: candidato “oficialista” en campaña
En medio de este contexto, se señala la promoción del nombre completo del Dr. Jairo Méndez Arteaga, ex vicerrector y hoy aspirante a la rectoría, identificado por sectores críticos como el candidato de continuidad administrativa.
De acuerdo con versiones que circulan dentro de la comunidad universitaria —no desmentidas públicamente—, Jairo Méndez Arteaga tendría afinidad y respaldo de: sectores barretistas tradicionales de la universidad, y algunos sectores de izquierda universitaria que, según se denuncia, habrían pactado políticamente el proceso electoral, priorizando acuerdos de poder por encima de discusiones de fondo como las denuncias de género.
Estas percepciones han generado una pregunta incómoda pero recurrente en pasillos y asambleas:
¿Las denuncias de género hoy pesan menos dependiendo del momento político y de quién esté en el poder?
Lo grave no es solo el mensaje, sino el silencio Hasta ahora: No hay un pronunciamiento claro y público que explique cómo se están tramitando estas denuncias.
No hay garantías visibles de neutralidad institucional en plena campaña electoral.
No hay confianza plena de estudiantes y víctimas en que denunciar no implique represalias académicas o administrativas.
La comunidad universitaria exige:
1. Claridad inmediata sobre el caso expuesto en la Facultad de Ciencias Humanas y Artes.
2. Garantías reales e independientes para las rutas de género, sin negociaciones políticas.
3. Transparencia total en el proceso electoral rectoral.
4. Que ningún candidato —incluido Jairo Méndez Arteaga— use el silencio institucional como ventaja política.
La Universidad del Tolima no puede permitirse que las denuncias de género se conviertan en moneda de cambio electoral, ni que el miedo vuelva a imponerse sobre el derecho a denunciar.
La pregunta queda abierta:
¿Quién protege hoy a las estudiantes y quién administra el poder en la universidad?
Estás Leyendo cambioin.com