Foto: Michael Steven Mejía Ospina, experto en Gestión comercial y de negocios de la UNAD, y Defensor de derechos humanos. Columnista invitado cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en junio 01, 2026
Por Michael Steven Mejía Ospina
Activista, Panelista, Defensor de Derechos Humanos, Miembro de Amnistía Internacional, Abogado Empírico, Estudiante de Ciencias Políticas, Homologando Derecho en la Universidad Americana. Columnista invitado cambioin.com
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"La jubilación es un concepto artificial": Michael Clinton invita a reinventar nuestra segunda mitad.
Si alguien nos dijera hace unas décadas que vivir hasta los 90 años sería algo cada vez más común, muchos lo hubiéramos tomado como una utopía. Pero hoy, frente a esta realidad, el periodista y ejecutivo Michael Clinton plantea una pregunta que nos hace replantearnos todo lo que creemos saber sobre la vejez: "Si vivimos hasta los 90 años, ¿por qué seguimos aferrándonos a un concepto de jubilación diseñado para épocas en las que la esperanza de vida era mucho menor?"
En su visión, la jubilación es un concepto artificial, creado en un contexto en el que las personas trabajaban hasta los 65 años y, en muchos casos, no tenían muchos años más de vida por delante. Pero con los avances en medicina y el cuidado de la salud, la segunda mitad de la vida se ha convertido en un período largo, dinámico y lleno de posibilidades que no deberíamos dedicar solo al descanso.
Clinton sostiene que en lugar de pensar en la jubilación como un punto de llegada, debemos verla como un punto de partida –una oportunidad para reinventarnos, explorar nuevos intereses, desarrollar habilidades que nunca tuvimos tiempo de cultivar o incluso iniciar proyectos laborales diferentes. No se trata de seguir trabajando por necesidad económica, sino de encontrar propósito y significado en cada etapa de nuestra existencia.
Para nosotros, paisanos colombianos, esta reflexión cobra especial relevancia. Nuestro país tiene una población que envejece gradualmente, y aunque el sistema pensionario aún se centra en el modelo tradicional de jubilación, muchas personas ya están encontrando formas de darle un nuevo sentido a sus años más maduros: desde emprender pequeños negocios, hasta dedicarse a la enseñanza voluntaria, la investigación o actividades artísticas que siempre quisieron desarrollar.
Sabemos que en muchas regiones de Colombia, las personas mayores son pilares fundamentales de sus familias y comunidades, aportando experiencia, sabiduría y energía. Clinton invita a ver esta etapa no como un declive, sino como una temporada de crecimiento –donde la experiencia acumulada se combina con la libertad de elegir qué camino tomar.
Claro está que esto no significa descartar el descanso ni los momentos de tranquilidad que todos nos merecemos después de años de trabajo. Se trata de encontrar un equilibrio, de entender que la vida no se divide en dos fases rígidas –trabajo y reposo– sino que es un camino continuo de aprendizaje y descubrimiento.
"La segunda mitad de la vida puede ser la mejor", afirma Clinton. Y para nosotros, es un llamado a abrir nuestra mente a nuevas posibilidades, a no dejar que las etiquetas sociales nos limiten y a construir una vejez activa, plena y llena de propósito.
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