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¿Somos los Jóvenes el presente?

¿Somos los Jóvenes el presente?

Por: Equipo del polifacético, columna especial para cambioin.com.

Por: Columnista Invitado - Publicado en septiembre 18, 2021

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Foto: Imagen tomada del Perfil medio de comunicación.

La juventud en Colombia los últimos años ha tomado una participación significativa en la política nacional y territorial. Un ejemplo de ello fue el Paro Nacional de este año en donde fueron los jóvenes que con resistencia, lucha y resiliencia los que aguantaron por más de dos meses en los plantones, marchas y espacios culturales como símbolo de protesta frente a las injusticias del Gobierno Nacional.
Esto llevó a la juventud a tomar la acción con la determinación clara de pasar de las calles a las urnas en las próximas elecciones. Sin embargo, antes de llegar a las elecciones del 2022 los jóvenes tienen una escala obligada en donde la democracia nos invita a su fiesta. Las elecciones a los Consejos Municipales de Juventudes, terminan siendo la oportunidad que tienen los jóvenes de convencerse que en la política está el cambio y que puede construirse unos liderazgos a futuro con una mirada a la transformación.
Pese a la gran oportunidad que tienen los jóvenes este 5 de diciembre, la realidad es que, hay muchos matices negativos que rodean las elecciones a los Consejos Municipales de Juventudes. Si bien es cierto, muchos jóvenes han tomado este proceso con seriedad, empatía y coherencia, hemos visto que cierto sector en diferentes municipios y hablando con conocimiento de causa en mi ciudad, han tomado el camino de repetir los errores de la politiquería clásica usando estas elecciones como una nueva forma de afianzar intereses personales.
En esta opinión, explicaré de manera concisa a usted lector dubitativo, distintos aspectos que rodean a la elección al Consejo Municipal de Juventudes que terminan siendo un dejavú de aquella forma de hacer política tradicional que tanto aqueja nuestro país y una falta de seriedad no solo de las elecciones como tal sino de muchas cuestiones que, hacen de estas elecciones un experimento de los mismos de siempre.

¿Quién asesora a algunos candidatos al CMJ?
Resulta paradigmático que, el derecho y la política estén separados. Un ejemplo de ellos son las elecciones al CMJ que, al ser una política de Estado que busca incentivar el voto de los jóvenes y tener una mayor participación de ellos, también es una Ley. La Ley 1622 del 2013 modificada 1885 del 2018 es el llamado “Estatuto de ciudadanía Juvenil” en él, enmarcan todos los aspectos de los Consejos Municipales de Juventudes.
Además de dichas contemplaciones, los Consejos Municipales de Juventudes son regulados por otras normativas en lo que concierne a su elección y campaña. La Ley 1475 del 2011 es la norma “Por la cual se adoptan reglas de organización y funcionamiento de los partidos y movimientos políticos, de los procesos electorales y se dictan otras disposiciones” en ella reposa todos los aspectos de tiempos, formas y fechas para hacer campaña. Al ser la elección de los CMJ un proceso electoral, se regula por todas estas normas.
Dentro de dicha normativa resulta interesante leer el artículo 35 que habla sobre las campañas;
Artículo 35. Propaganda electoral. Entiéndase por propaganda electoral toda forma de publicidad realizada con el fin de obtener el voto de los ciudadanos a favor de partidos o movimientos políticos, listas o candidatos a cargos o corporaciones públicas de elección popular, del voto en blanco, o de una opción en los mecanismos de participación ciudadana.
La propaganda a través de los medios de comunicación social y del espacio público, únicamente podrá realizarse dentro de los sesenta (60) días anteriores a la fecha de la respectiva votación, y la que se realice empleando el espacio público podrá realizarse dentro de los tres (3) meses anteriores a la fecha de la respectiva votación.
La norma aparte de definir qué se entiende como propaganda electoral incluye dentro de su tenor literal una obligación que determina cuáles serán los tiempos de campaña correspondientes. Podemos observar cómo nos dice que para hacer campañas por medios de comunicación social son 60 días antes de iniciar las elecciones, traducción hasta el 5 de octubre. Igualmente, nos dice que para medios públicos podría ser tres meses antes.
Ahora bien, resulta complejo entender el desconocimiento tan tremendo que hay de dicha normativa y todos sus apartes. Podíamos observar que; muchos colectivos sin haber entregado las firmas o en el proceso de recolección ya hacían campañas catalogándose como candidatos o haciendo propaganda para la recolección propia a favor de su equipo. Igualmente, muchos jóvenes que pertenecían a partidos comenzaron a hacer campañas luego de recibir aval por su partido pese a que todavía no estaban en términos correspondientes.
De esta situación puedo generar tres hipótesis;
Tal vez, no hubo una buena educación electoral por parte de los entes competentes para este aspecto, se dedicaron a explicar cosas básicas como el número de candidatos o quienes votaban y se les olvidó explicar términos básicos.
Los que asesoran a los jóvenes, tanto de listas independientes como de partidos, no les interesa para nada dichas personas y los envían a un proceso sin explicarles realmente como se hace política de manera justa. Esto se refuerza a la teoría de que había mucho promotor que buscaba salir en la foto, pero la verdad no parecía brindar un apoyo real.
Esta es la que menos creo que sea y es que, los jóvenes y sus promotores o partidos sabían de la norma, conocían que hacer campaña de manera extemporánea estaba mal y aun así decidieron seguir los pasos de la irregularidad.
Muchas trabas para el proceso, pero ¿Los beneficios?
La política es un servicio público que en mi opinión no debería tener una retribución económica distinta a las ganas por ayudar a las personas. Sin embargo, la construcción teleológica del servicio público hace que tenga una remuneración que a veces es muy alta comparado con lo que muchos políticos hacen.
No obstante, el Consejo Municipal de juventudes que, aunque tiene naturaleza de corporación pública, se escoge como cualquier concejo o asamblea y unas funciones de vigilancia y control, la realidad es que no tienen ningún tipo de dadiva o beneficio en el proceso, ni en la etapa electoral ni en el periodo de los 4 años.
Pese a que no tiene ninguna remuneración, si exigen todos los requisitos de un candidato para poder participar con sus mismas complejidades y con requisitos que parecieran sacados de contexto. Con lo anterior no digo que este proceso no tenga la seriedad de un proceso político y una relevancia que evidentemente debe tener, solamente que terminan siendo requisitos surrealistas si se piensa que somos los jóvenes de 14 a 28 los que queremos participar.
Para resaltar uno de los requisitos, uno de los requisitos que se exigen en el proceso es presentar informes a “Cuentas Claras” una estrategia del CNE que busca transparencia en dichos procesos. Para ahondar más en el tema, en una consulta realizada al CNE el año 2020 se respondió lo siguiente:
Con lo expuesto, puede afirmarse que, si bien la presentación de informes de ingresos y gastos ante el Consejo Nacional Electoral, es un requisito para acceder a la financiación por reposición de gastos por voto válido obtenido, ello no significa que los Consejos de Juventudes, por no tener, como ya se vio, acceso a dicha financiación estatal para las campañas electorales, se encuentren excluidos de entregar los referidos informes ante esta Corporación. Consejo Nacional Electoral (6 de agosto del 2020) RADICADO: 3954-20. M.P. JORGE ENRIQUE ROZO RODRÍGUE.
Así pues, se tendrá la obligación de presentar las cuentas, pero la realidad es que no tienen ningún beneficio distinto a mostrar rectitud y transparencia en un proceso que la realidad es que, uno lo hace por amor.
Siempre he creído que seguir el camino de la trasparencia y la rectitud termina siendo la oportunidad de transformar el azote de la corrupción en el país. Sin embargo, unas normas tan descontextualizadas pueden demostrar el desinterés por parte del Estado de involucrar a los actores de una manera correcta. Cuando se quiere subir información en la plataforma de cuentas claras para subir una relación de gastos en las firmas, el mismo exige que se tenga un Gerente de Campaña, con cuenta bancaria y con información profesional y con un contador con tarjeta profesional.
De entrada, solicitar esa información presupone gastos muchos más altos que subirse a una buseta y recoger firmas en una comuna. La disposición es desproporcional con la financiación de muchos de los que participan en campaña, no cualquiera puede invertirle a una campaña que al final el único premio es una curul, sino que, muchos buscamos la financiación como muchas alternativas, distintas a llegar a esos medios.
Con esto, no quiero decir que deba pagarle a los Consejos Municipales de Juventudes o que deba haber unos beneficios, sino que, se deben revisar las exigencias para con los jóvenes porque la realidad es que, piden más de lo que están dando.
Ahora la juventud si les importa a los partidos políticos.
La juventud en especial la Ibaguereña ha sido olvida por mucho tiempo. Los espacios de participación como la plataforma de juventudes, brilla por su ausencia. Y es que, en el año 2021 no ha habido ninguna reunión y convocatoria de la plataforma para participar en un espacio de decisión y convergencia en torno a políticas públicas de juventud. Muchas pueden ser las problemáticas, bastantes pueden ser las negligencias, pero la realidad es una, el joven ibaguereño poco importa.
Pero parece que lo anterior puede que cambie con las elecciones a los CMJ. Esto lo observamos con un grupo de partidos políticos de todas las corrientes buscando apresuradamente jóvenes para integrar sus filas al CMJ. Pudimos observar como en la registraduria muchos partidos teñían de rojo, azul, morado y hasta multicolor el barrio Cádiz para hacer la entrega de los distintos avales.
Y lo anterior, no está mal, antes mejor que haya una diversidad política y una participación. Es más, las estadísticas lo muestran, fueron más los partidos políticos a lo largo del país los que inscribieron candidatos al CMJ siendo el partido liberal, un partido que está en renovación y que los últimos años no ha tenido relevancia como tiempos de Gaitán, el partido con más listas inscritas.
Lo que me genera suspicacia es que, ahora si lo jóvenes son importantes, ahora si es importante llenar estos puestos y que participen los jóvenes, ¿Por qué no lo hicieron antes? Por qué no les dieron la importancia a los jóvenes en su momento. ¿Qué les importa? El nombre del partido y que ganen votos de los jóvenes o de verdad el proceso de liderazgo que ellos hacen.
Muchos de los jóvenes solo sienten que tienen el logo de un partido político, pero no existe un apoyo real, no existe acompañamiento estratégico, gestión de recurso en campañas, posibilidad de una retroalimentación o simplemente estar pendiente del proceso. Y resulta triste porque al final pareciera que los jóvenes andamos a la deriva en muchos aspectos.
Y esta critica no solamente va para los partidos sino para ciertos “promotores” que la realidad es que, impulsan a estos jóvenes para hacer política con el beneficio de crear una plataforma y realmente no le dan un apoyo estratégico en una campaña que es larga, compleja y llena de requisitos. Simple, el CMJ parece más una oportunidad de resucitar partidos o de alistarse para el 2022 que un proyecto real que beneficie a los jóvenes.
¿Somos un experimento o realmente somos la opción de hablar por los jóvenes?
A manera de conclusión, me siento muy feliz por el sinnúmero de jóvenes que participarán en estas contiendas. Muchos quieren crecer como personas, otros quieren hacer un gran liderazgo, pero la verdad todos tienen la ilusión de representar a los jóvenes en el marco de dicha consejería acrecentando los procesos que en ellos precede. Por todos ellos, debemos empoderar ese proceso. Basta de esos partidos que solo buscan figurar y no darles el protagonismo a los jóvenes, basta de esas dinámicas en medios de comunicación que solamente les dan la oportunidad a pocos, basta de repetir los mismos errores de los que ya pasaron.

Si los jóvenes queremos ser el presente, debemos desprendernos de esa forma de hacer política en donde dependemos de otros. Los jóvenes se cansaron de los partidos, se cansaron de ver como las personas repiten acciones similares a la política tradicional. Porque nos cansamos decidimos llegar al CMJ, llegar con independencia, gestión y coherencia, porque el futuro político de los jóvenes está por derribar los errores de los anteriores y creer en un futuro que de verdad merecemos.

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