POLÍTICA

El histórico momento por el que luche toda mi vida, ha llegado: Alberto Santofimio

Por: Columnista Invitado - Publicado en junio 20, 2022

Por: Alberto Santofimio Botero, ExMinistro de Estado y ExSenador de la República de Colombia en varios períodos. Columnista invitado cambioin.com

Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.

Me siento interpretado, fielmente, en el discurso conciliador, progresista y futurista del Presidente Petro.

Deseo que sus enormes esfuerzos, que anoche triunfaron, de manera contundente, por la paz, la vida, la reconciliación, el medio ambiente, la cultura y el conocimiento abiertos a la juventud, también, a  la, no exclusión, la igualdad para derrota de la pobreza, la libertad de prensa y de información, y el gran acuerdo nacional, por él propuesto, con generoso espíritu patriótico, tengan, el firme apoyo de todos los colombianos.

No más odio, entre hermanos. No más violencia como dijo el poeta Luis Vidales, la única muerte futura que aceptamos es la muerte de la guerra. No más desigualdad, no más el cáncer de la corrupción. No más politización de la justicia, y judicialización de la política. No más fundaciones familiares para saquear el patrimonio del estado. No más gobierno de los contratistas, No más columpio de los mismos y las mismas fichas de los gremios a las ramas del estado. Meritos y no intrigas para acceder a los cargos de la rama judicial. No más persecución miserable, desde el poder a los adversarios. Salud, educación, trabajo, techo, tierra, y oportunidades para nuestros campesinos y nuestros proletarios urbanos.

Regresar a la fuente pura del espíritu de la república liberal, con la función social de la propiedad, para crecer, redistribuyendo riqueza y oportunidades, para todos,sin exclusión, y respetando la Constitución, para proteger los derechos adquiridos legalmente. No más pensiones fraudulentas, no más auxilios disfrazados, desde el poder central, para, envilecer el ejercicio de los congresistas. Que estos, si no apoyan al gobierno, no se acomoden en el nuevo régimen, a través de puestos y partidas regionales. Que quienes no estén de acuerdo, hagan oposición a la  intemperie, con decoro político e independencia crítica.

En el horizonte viene, un nuevo orden político, económico y social, para el prometido país del amor, la vida y la esperanza. Apoyar a, Gustavo Petro, con los claros derroteros, que ayer, definió, en el discurso de la victoria, constituye un acto de sensatez, y de elemental amor por Colombia. La "patria socialista del mañana", que, al lado de Salvador Allende y de Felipe González, proclame para Colombia, desde 1975, llegó ayer, por fin, y por indiscutible voluntad de la mayoría nacional. Largamente aplazado este sueño de reformismo democrático, en libertad, fue traicionado por quienes, en mala hora secuestraron y se apoderaron, mañosanente, de la dirección del liberalismo, que, en 1989, tuve el máximo honor de presidir.

Fue en ese mismo tiempo histórico, en el cual definimos al Tolima como territorio precursor del Acuerdo de Paz Nacional, en el celebre encuentro del Teatro Tolima. Esa paz que hizo posible luego, la expedición de la Constitución de 1991, nació y creció en nuestro territorio, amplio y generoso. En ese titánico esfuerzo visionario participó, con nosotros, el Presidente Petro, como miembro entonces del M19. Así lo reconoce,  él mismo, en su libro autobiográfico, recientemente publicado.

A ese  partido liberal, grande y futurista, que soñaba con paz, reformas y progreso social, lo  burocratizaron, y lo convirtieron en una menguada y mediocre fabrica de avales. Manzanillos grises, oportunistas e inescrupulosos, traicionaron las ideas, que fueron el motor y la esencia  del liberalismo colombiano, desde, la república liberal, de nuestros ilustres  coterraneos López Pumarejo y Echandia; la gesta de Jorge Eliecer Gaitán, y del  MRL, de Alfonso López Michelsen en, nuestra juventud rebelde.

Anoche, sentí, emocionado que, por  fin, esas ideas y esos sueños  redentores, a los que entregue lo mejor de mi existencia batalladora, llegaron al gobierno. Por esto, pido a mis paisanos tolimenses, y a mis amigos de toda Colombia, apoyar y rodear, al Presidente Petro, con patriótica generosidad.

La divina providencia me ha  permitido vivir Ilusionado, en el sereno otoño de la vida, este histórico momento.

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