Foto: José Baruth Tafur Gutiérrez, abogado, Columnista cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en noviembre 03, 2026
Por: Jose Baruth Tafur Gutierrez
Abogado-Especialista Univ. Externado Maestrante Comunicación Política Univ. Externado. Columnista invitado cambioin.com
Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.
El Partido Verde, el Pacto Histórico y los sectores del liberalismo progresista celebraban. ¡Aplaudían! La llamada «paz total» de Gustavo Petro, mientras delincuentes y actores armados eran presentados como gestores de paz. Terroristas que, lejos de abandonar sus actividades criminales, continuaban fortaleciéndose, mientras el Gobierno y sus aliados políticos aplaudían los acercamientos, defendían las concesiones y cuestionaban a quienes advertían que la seguridad de los colombianos no podía convertirse en moneda de cambio.
Hoy la realidad de la extorsión de los gestores de paz muestran su verdadero rostro: el rostro del miedo, las familias destrozadas y la sangre derramada en Planadas. Una bebé de apenas dos meses está entre las víctimas de una violencia que vuelve a golpear nuestro territorio. ¿Cómo explicarles a sus familias que todo aquello que se presentó como un camino hacia la paz terminó dejando tantas preguntas sobre la protección de sus vidas?
No podemos olvidar a quienes defendieron esa política. Tampoco a quienes, desde el Tolima, aplaudieron al Gobierno Petro y respaldaron sus decisiones: desde el diputado del Partido Verde hasta su cuñado, representante a la Cámara por el Pacto Verde, quienes acompañaron y celebraron las decisiones del Gobierno. Hoy, sin embargo, parecen refugiarse detrás de discursos ambientalistas y escenarios públicos como «Ibagué Casa», proyectando una imagen de distancia frente a las controversias de una administración que ayer respaldaban. Parecen olvidar que también hicieron parte del proyecto político de un Gobierno marcado por el escándalo de los carrotanques de la UNGRD y las controversias relacionadas con el entorno de Verónica Alcocer.
Hoy no bastan las fotografías, las tarimas ni los discursos populistas de los verdes. Planadas necesita respuestas, sus familias merecen justicia y los tolimenses tenemos derecho a exigir explicaciones a quienes defendieron una estrategia que prometió paz, pero que dejó enormes interrogantes sobre la seguridad de nuestras comunidades.
Los terroristas deben responder por sus crímenes. Y quienes respaldaron políticamente las decisiones del Gobierno Petro, deben asumir el debate sobre sus consecuencias. Porque mientras algunos buscan aplausos en las tarimas, hay familias en Planadas que hoy solo tienen lágrimas y ausencias.
¡La paz no se construye aplaudiendo a los violentos, y la memoria de las víctimas no puede quedar sepultada bajo los discursos de quienes ayer defendieron esa política!
José Baruth Tafur Gutiérrez,
Abogado Especialista en Marketing Político y Estrategias de Campaña
Maestrante Comunicación Política
Estás Leyendo cambioin.com