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El primer Mundial algorítmico de fútbol Datificación, vigilancia y capitalismo de plataforma.

El primer Mundial algorítmico de fútbol Datificación, vigilancia y capitalismo de plataforma.

Foto:Johan Sebastián Gutiérrez Mosquera. columnista invitado cambioin.com

Por: Editor en Jefe - Publicado en junio 21, 2026

 

Por: Johan Sebastián Gutiérrez Mosquera. Columnista invitado cambioin.com

 

Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.

 

Mientras millones de personas en el mundo se conectan para disfrutar del fútbol como deporte global, las familias se recogen alrededor de las pantallas y los amigos comparten la euforia del juego, algo casi imperceptible está ocurriendo en la misma infraestructura que sostiene ese espectáculo. La FIFA y Lenovo han decidido la datificación del fútbol a escala planetaria, la conversión del espacio, los jugadores, el tiempo, las reglas, la creatividad y la técnica en activos económicos monetizables, administrados como propiedad corporativa bajo un discurso que los presenta como innovación compartida. Las implicaciones deportivas, económicas y culturales de ese proceso transforman el deporte, la experiencia, los públicos, el juego, los estadios y los mecanismos con los que nos aproximamos al fútbol.

 

El balón con el que se juega el Mundial 2026 transmite su posición, aceleración y rotación quinientas veces por segundo. Sus sensores inerciales de movimiento (IMU), integrados al Adidas Trionda, no miden el juego sino que lo transcriben, convierten cada toque y cada trayectoria en un flujo de datos estructurado que alimenta sistemas de decisión en tiempo real.¹ Esta tecnología no nace en 2026. Adidas ya la había desplegado en Qatar 2022 con el balón Al Rihla, el primer mundial con tecnología de balón conectado, y la perfeccionó en la Eurocopa 2024 con el FUSSBALLLIEBE.² Lo que cambia en esta edición no es la existencia del sensor sino su resolución, su integración con los avatares tridimensionales de los jugadores y su destino final como materia prima de un modelo de inteligencia artificial propietario.

 

Cada futbolista fue escaneado antes del inicio del torneo para generar un modelo tridimensional de alta precisión, seis segundos de escaneo, uno o dos milímetros de precisión, que existe en los servidores del International Broadcast Center en Dallas mientras el jugador existe en el césped.³ El cuerpo del futbolista ha sido ratificado sin evidencia pública de que esa cesión biométrica haya sido negociada como activo separado en los acuerdos de participación, con la técnica, la creatividad y la lectura táctica de cada jugador traducidas al lenguaje que las máquinas pueden operar, comparar, predecir y monetizar. FIFPRO, el sindicato global que representa a más de setenta mil jugadores en setenta países, lanzó en 2022 una Carta de Derechos de Datos del Jugador que exige el derecho a ser informado, a acceder, a revocar el consentimiento, a restringir el procesamiento y a la portabilidad de los datos.⁴ Pero esa carta no es vinculante y el acuerdo de cooperación firmado entre FIFA y FIFPRO el 10 de junio de 2026, en la víspera del torneo, no menciona específicamente la regulación de los datos biométricos deportivos ni su eliminación post-Mundial.⁵ La tensión entre el discurso de protección y la ausencia de regulación específica define el territorio gris en que opera esta datificación.

 

Ambos flujos de datos viajan hacia una infraestructura centralizada descrita por Lenovo como una plataforma de inteligencia artificial en tiempo casi real que abarca tres países sede, cuarenta y ocho selecciones y la participación estimada de seis mil millones de seguidores.⁶ Sobre ella opera Football AI Pro, el sistema presentado como la innovación central del torneo, un asistente generativo construido sobre el Football Language Model, cuya propiedad la FIFA ha declarado como suya, entrenado en cientos de millones de puntos de datos generados por décadas de competencia internacional que la institución reclama como activo propio.⁷ Los ciento cuatro partidos del Mundial no son solo competencia deportiva sino el mayor evento de recolección de datos futbolísticos en la historia, y cada partido enriquece un modelo que la FIFA retendrá una vez clausurado el torneo sin que los equipos que lo alimentaron con su juego reciba contraprestación por esa contribución.

 

El discurso institucional habla de democratización. Football AI Propondría a Cabo Verde en pie de igualdad con Francia. La evidencia lo desmiente desde adentro del torneo. Argentina, Francia, Estados Unidos y Marruecos aseguraron por separado a Google Gemini como socio comercial para prevención de lesiones y preparación táctica, con el logo de Gemini apareciendo en los kits oficiales de entrenamiento desde marzo y mayo de 2026.⁸ La igualdad de acceso a la herramienta que FIFA distribuye no elimina la brecha competitiva. La desplaza hacia una capa superior donde opera sin regulación institucional, y quien es propietario del modelo fundacional define sus parámetros, sus límites y los usos que derivarán de él mucho después del último pitazo. La inteligencia del juego ha sido privatizada. La retórica de la igualdad es su cobertura.

 

Y esa desigualdad no es solo entre selecciones con y sin contratos corporativos de inteligencia artificial. Es también entre regiones con y sin infraestructura para procesar esos datos. Según la OMPI, mientras el setenta y cuatro por ciento de la población europea tenía acceso a redes 5G en 2025, sólo el doce por ciento de los africanos las tenía.⁹ La adopción de tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, computación en la nube e Internet de las Cosas permanece concentrada en América del Norte, Europa occidental y partes de Asia.¹⁰ Un equipo africano o centroamericano puede tener acceso a Football AI Pro pero no a los analistas, los servidores locales ni la conectividad estable que permite entrenar modelos propios a partir de esos datos. La democratización del acceso no es democratización del uso.

 

La audiencia tampoco escapa a ese proceso, aunque las modalidades en que opera sobre ella son distintas. TikTok negoció con la FIFA la condición de plataforma preferida del torneo, la primera red social en alcanzar ese estatus en un Mundial, sobre la base de que sus usuarios son un cuarenta y dos por ciento más propensos a sintonizar partidos en vivo después de consumir contenido deportivo en la plataforma.¹¹ La lógica no es de distribución sino de retención de atención, y el partido es el pretexto bajo el cual el espectador es observado. La BBC operó sobre un registro diferente. Su experiencia 3D construida sobre los datos de seguimiento esquelético de la FIFA permite ver el partido desde los ojos de cualquier jugador, recreada en tiempo real con datos oficiales,¹² de modo que cada elección del espectador —qué jugador seguir, desde qué ángulo, en qué momento del partido— genera metadatos conductuales cuyo destino final no ha sido revelado por la institución. Una plataforma captura el comportamiento del consumidor. La otra captura el comportamiento del cuerpo inmerso. La audiencia global no mira el Mundial solamente. Lo produce como activo económico sin saberlo y sin recibir nada a cambio.

 

La infraestructura de seguridad desplegada en los dieciséis recintos suma más de trescientos sesenta y cinco millones de dólares solo en sistemas anti drones, doscientos cincuenta millones de FEMA y ciento quince millones del Departamento de Seguridad Nacional, dentro de un total federal de ochocientos cuarenta y seis millones destinados a seguridad del evento.¹³ Esa inversión incluye reconocimiento facial con inteligencia artificial, robots semi-autónomos Boston Dynamics Spot —teleoperados para patrullaje de perímetro, sin capacidad de reconocimiento facial según la propia empresa—¹⁴ y sistemas anti drones con capacidad documentada de neutralizar aeronaves no autorizadas. Los torniquetes de varios estadios leen biometría facial. El espacio físico del fútbol se ha convertido en sensor de captura masiva.

 

La FIFA cuenta con políticas generales de protección de datos que establecen plazos de retención para información sensible y derechos de eliminación para los sujetos,¹⁵ pero no existe política pública específica, ni de la FIFA ni de los gobiernos sede, que establezca cuándo o si los datos biométricos recogidos durante el torneo serán eliminados una vez clausurado. Simon Chadwick, especialista en geopolítica del deporte, formula la consecuencia con precisión. Lo que se siente como comodidad sin fricción en junio de 2026 se convierte en la expectativa contra la cual se medirán el próximo estadio, el próximo aeropuerto, el próximo espacio público, porque las plataformas y los organismos organizadores ganan algo más duradero que la inmersión del aficionado, inteligencia conductual granular a una escala que pocos eventos en la historia de la humanidad han hecho posible.¹⁶

 

El árbitro concentra en una sola figura todas las mutaciones que produce el sistema. Su criterio, que en el fútbol clásico era la instancia definitiva de interpretación del código, ha sido desplazado hacia los márgenes del proceso de decisión. El sensor registra el contacto antes de que lo perciba, el avatar tridimensional determina el fuera de juego antes de que el linier actúe, y la cadena de datos no solo asiste al árbitro sino que lo precede y lo ratificó ante la pantalla. La cámara instalada en su camiseta, presentada como super perspectiva transmitida en tiempo real a millones de espectadores, lo convierte en productor involuntario de contenido para la plataforma de transmisión. Su rol ha migrado de intérprete del reglamento a interfaz experiencial para el televidente. La incertidumbre, ese intervalo de segundos en que millones de personas contienen la respiración y el deporte cumple su función social más profunda, ha sido comprimida por un sistema que la trata como falla operativa.

 

¿Y si el VAR, en su versión mejorada de 2026, realmente hace el juego más justo? Esa es la pregunta que el defensor de la tecnología deportiva plantearía. Y la respuesta no es que no lo haga. La respuesta es que la justicia técnica no es la única dimensión en juego. El fútbol no es solo un sistema de reglas que debe aplicarse con precisión milimétrica. Es también un ritual colectivo que depende de la tensión, la duda, el debate posterior en el bar, la controversia que alimenta la conversación pública. Cuando el sistema elimina la incertidumbre como falla, está eliminando algo que no era un error sino una función. La precisión absoluta puede ser técnicamente deseable y culturalmente empobrecedora al mismo tiempo.

 

La FIFA entra al Mundial 2026 como organismo rector y sale de él como empresa tecnológica de datos deportivos con un activo propietario sin precedente. El fútbol sigue siendo el vehículo cultural, la emoción colectiva, la interrupción planetaria del tiempo cotidiano que hace que seis mil millones de personas miren en la misma dirección. Pero su infraestructura interna ha migrado hacia la lógica del capitalismo de plataforma, captura de atención, producción de datos, entrenamiento de modelos propietarios que la FIFA, Lenovo, Google y TikTok retienen mientras los equipos, los jugadores, los árbitros y los espectadores producen. El espacio, los cuerpos, el tiempo del juego, la creatividad y la técnica han sido ratificados y convertidos en materia prima no remunerada de un modelo que ninguno de quienes lo alimentan con su juego, su presencia o su atención posee ni controla.

 

Esa transformación no es inevitable. Los datos deportivos podrían regularse como derechos de imagen colectiva, con participación de los sindicatos de jugadores en la negociación de su uso. Los modelos entrenados con datos del torneo podrían entrar en un régimen de propiedad compartida o de licencia temporal, en lugar de convertirse en activo perpetuo de una sola institución. La transparencia sobre la retención y eliminación de datos biométricos podría ser exigible por ley, no voluntaria. Pero mientras esas regulaciones no existan, el Mundial 2026 no será recordado solo como el torneo de la ampliación a cuarenta y ocho equipos. Será recordado como el momento en que el fútbol dejó de ser solo un deporte para convertirse en la materia prima de una industria de inteligencia artificial que no le pertenece.

 

Notas

¹ Mashable. "2026 World Cup: How Adidas' Trionda ball helped overturn an offside call". Junio de 2026. mashable.com/life/2026-world-cup-ball-adidas-trionda-sensor-var

² Adidas / FIFA. "adidas reveals the first FIFA World Cup official match ball featuring connected ball technology". Julio de 2022. news.adidas.com/football/adidas-reveals-the-first-fifa-world-cup-official-match-ball-featuring-connected-ball-technology

³ Wired. "World Cup 2026: The Cameras, Sensors and Digital Twins Behind Every Call". Junio de 2026. wired.me/story/world-cup-2026-the-cameras-sensors-and-digital-twins-behind-every-call

⁴ FIFPRO. "Charter of Player Data Rights launched for professional footballers". Septiembre de 2022. fifpro.org/articles/2022/09/charter-of-player-data-rights-launched-for-professional-footballers

⁵ FIFA / FIFPRO. "FIFA and FIFPRO sign landmark agreement to usher in new era of collaboration and player representation in global football governance". 10 de junio de 2026. inside.fifa.com/media-releases/fifpro-landmark-agreement-collaboration-player-representation-global-football-governance

⁶ Lenovo StoryHub. "Lenovo Technology Powers FIFA World Cup 2026 Operations and Strengthens AI-Driven Broadcast". Junio de 2026. news.lenovo.com/pressroom/press-releases/lenovo-technology-powers-fifa-world-cup-2026-operations-and-strengthens-ai-driven-broadcast/

⁷ FIFA / Lenovo. "FIFA and Lenovo unveil multiple AI-powered innovations ahead of FIFA World Cup 2026". Las Vegas, 7 de enero de 2026. inside.fifa.com/organisation/media-releases/lenovo-tech-world-ai-powered-innovations-world-cup-2026

⁸ Wired. "Google's Gemini AI Is Taking Over the 2026 World Cup". Mayo de 2026. wired.com/story/google-gemini-ai-2026-world-cup/

⁹ OMPI. "World Intellectual Property Report 2026: Connect, adopt, absorb: digital technology diffusion". Febrero de 2026. wipo.int/web-publications/world-intellectual-property-report-2026/en/5-connect-adopt-absorb-digital-technology-diffusion.html

¹⁰ OMPI. Ibidem.

¹¹ TikTok Newsroom / FIFA. "TikTok and FIFA reach first-of-its-kind Preferred Platform agreement". 8 de enero de 2026. newsroom.tiktok.com/tiktok-fifa-reach-preferred-platform-agreement

¹² BBC / Yahoo Sports. "BBC Sport hosts 3D immersive experience for World Cup". Junio de 2026. yahoo.com/sports/bbc-sport-3d-immersive-experience-world-cup-2026-120000000.html

¹³ Forbes / FEMA. "FEMA Awards $250 Million to Texas for World Cup Security, DHS Adds $115M for Counter-Drone Tech". Junio de 2026. forbes.com/sites/mollybohannon/2026/06/16/fema-awards-250-million-to-texas-for-world-cup-security/

¹⁴ Yahoo Sports / Boston Dynamics. "Boston Dynamics' Robot Dogs Will Be Patrolling the FIFA World Cup 2026 Thanks to Hyundai". Junio de 2026. sports.yahoo.com/articles/hyundai-robot-dogs-patrolling-fifa-153111945.html

¹⁵ FIFA Global Football Platform. "Data Protection Policy". Febrero de 2026. fifaglobalfootballdevelopment.org/Privacy-Policy

¹⁶ Chadwick, Simon. "How AI is remaking the World Cup and what football risks losing in the process". Substack, junio de 2026. profchadwick.substack.com/p/how-ai-is-remaking-the-world-cup

 

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