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El Tsunami Tecnológico, La Inevitable Crisis Laboral en Colombia.

Foto: Sebastián Gutiérrez Mosquera. columnista invitado cambioin.com

Por: Editor en Jefe - Publicado en noviembre 30, 2025

Por: Sebastián Gutiérrez Mosquera. Columnista invitado cambioin.com

 

Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.

 

Colombia es un país que duerme, ajeno a la catástrofe que se avecina. Mientras aquí políticos y ministros gastan saliva en discursos sobre el “acompañamiento a la transición tecnológica y la automatización laboral”, la realidad es tozuda, el DANE reporta un 8.2 % de desempleo y una vergonzosa informalidad del 58%. Sin embargo, no se sabe cuántos empleados han perdido sus trabajos específicamente por la automatización. Y si no se conoce quiénes son, menos aún se entiende su realidad, personas sin un empleo que desapareció, sin un oficio que ya no existe y sin programas sociales o educativos del Estado que acompañan la transición laboral y protejan efectivamente sus derechos.

El mundo no espera. Para 2025 se estima la desaparición de 85 millones de empleos globales debido a la automatización y, en paralelo, la creación de 97 millones de nuevos empleos. Estos nuevos puestos, sin embargo, están intrínsecamente vinculados a la era tecnológica, son especializados, profesionalizados y exigen actualización constante. Pero en Colombia seguimos creyendo que nuestra “malicia indígena” nos salvará de la obsolescencia, como si la intuición pudiera sustituir la formación técnica y científica.

No nos engañemos, la transformación del trabajo no es metafísica, es una maquinaria ya encendida que acelera el desplazamiento masivo del ser humano dentro de la línea de producción. Solo en 2024 se produjeron 1.240 millones de smartphones, 261 millones de ordenadores y 17.8 millones de vehículos eléctricos con inteligencia artificial, todo alimentado por alrededor de un billón de microchips. Ese océano de dispositivos no es solo consumo, es la infraestructura física de una economía donde el trabajo humano rutinario se vuelve prescindible.

En las fábricas globales que producen estos dispositivos, la automatización domina ya cerca del 60% al 70% de las operaciones clave. El mercado de automatización industrial global alcanzará los 226.800 millones de dólares en 2025, mientras más de 4.2 millones de robots industriales operan en la manufactura tecnológica mundial, con un crecimiento cercano al 10% anual. Esta ola está impulsada por la inteligencia artificial y el Internet Industrial de las Cosas (IIoT), especialmente en Asia-Pacífico, que concentra la mayor parte del mercado, y en Norteamérica.

El Robot Humanoide

Tesla presentó a Optimus, un robot humanoide con el objetivo de producir hasta un millón de unidades hacia 2029. El Ministerio de Industria de Pekín ya ha calificado a los humanoides como el “nuevo smartphone”, es decir, como un producto de consumo masivo de nueva generación.

Empresas como Unitree Robotics venden su modelo G1 por unos $16.000 dólares, menos que un automóvil de gama media, lo que acerca la robótica humanoide al mercado comercial y de servicios. AgiBot (Zhiyuan Robotics), fundada por el ingeniero Peng Zhihui, reporta ya una flota cercana al millar de robots, mientras el modelo AgiBot A2 ha demostrado capacidades de resistencia caminando de forma autónoma durante más de 100 kilómetros en varios días de prueba. Aunque hoy la población mundial de humanoides se cuenta en unos pocos miles, la curva de producción es exponencial, cuando alcance masa crítica, el reemplazo laboral no será gradual, será súbito.

A veces parece que nadie ve los números. La Federación Internacional de Robótica (IFR) reporta más de 4.6 millones de robots industriales instalados en el mundo en 2024, el doble que hace apenas una década, con China concentrando más de la mitad de las nuevas instalaciones. Las proyecciones señalan que las instalaciones anuales podrían superar holgadamente las 700.000 unidades hacia 2028, con Asia acaparando alrededor de tres cuartas partes del total, Europa alrededor de una sexta parte y América en torno a un 9%$. En ese mapa, Colombia prácticamente no figura.

El Problema Colombiano, Un Déficit Letal

Y aquí radica el problema colombiano. Mientras los robots asiáticos caminan maratones sin cansarse, Colombia sufre un déficit severo de talento en Tecnologías de la Información (TI). Diversos análisis estiman que el país necesitaría del orden de cientos de miles de profesionales en áreas tecnológicas para 2025, pero enfrenta una brecha que crece de manera sostenida cada año. Fedesarrollo y organismos internacionales han advertido que hasta seis de cada diez empleos en sectores como manufactura y servicios corren riesgo alto de automatización en la región, si no se adoptan políticas activas de reconversión.

El sistema de educación pública nacional es insuficiente, carece de recursos, infraestructura y, sobre todo, de una comprensión estratégica del nuevo escenario tecnológico. Los jóvenes del país se educan para un mundo que dejó de existir hace cinco años, sus títulos universitarios, en demasiados casos, no dialogan con la estructura del mundo digital e industrial emergente. El resultado es brutal, el desconocimiento y la ignorancia tecnológica limitan nuestras posibilidades de sobrevivir en mercados laborales hiper acelerados y tecnificados, accesibles solo para ciertas capas sociales.

El trabajador promedio empieza a ser expulsado como “inservible”, sustituido por robots programados con IA que no poseen derechos, no cotizan seguridad social, no se enferman ni se sindicalizan. Frente a esto, la respuesta del Estado ha sido tibia, cosmética o inexistente, algunas iniciativas regulatorias sobre datos e IA no alcanzan la escala del problema estructural que se avecina.

En ese sentido, proponemos 5 acciones que esperamos aporten al entendimiento y superación del fenómeno, no son lineales, sino paralelas y permanentes.

Primera acción, creación del Sistema Nacional de Recualificación Laboral Tecnológica

La primera línea de defensa es la construcción de un Sistema Nacional de Recualificación Tecnológica, permanente y financiado, para los trabajadores desplazados o en alto riesgo de automatización. No se trata de cursos aislados, sino de una política de Estado que identifique sectores críticos, manufactura, servicios rutinarios, transporte, back office, y ofrezca rutas formativas claras hacia habilidades digitales, técnicas e híbridas, programación básica, análisis de datos, mantenimiento de robots, ciberseguridad, operación de sistemas de automatización e IIoT.

Este sistema debe articular al SENA, universidades públicas y sector productivo, con programas certificables y adaptados a adultos que ya están en el mercado laboral, no solo a estudiantes recién egresados de la educación media. Sin una política de recualificación masiva y organizada, el tsunami digital convertirá a millones de colombianos en población sobrante para la economía tecnológica.

Segunda acción, impuesto a la plusvalía automatizada

La segunda acción es fiscal, vincular la ganancia de la automatización con la protección social. La pregunta de si los robots deben pagar impuestos ya se discute en instancias internacionales. Colombia debe explorar un esquema de contribuciones sobre la “plusvalía automatizada”, es decir, sobre la productividad adicional y los ahorros en nómina que generan robots, sistemas de IA y procesos automatizados.

Esos recursos deberían alimentar un Fondo de Transición Tecnológica destinado a financiar entre otras cosas la renta básica permanente y total, seguridad social y recualificación laboral para trabajadores desplazados. Si la automatización no se acompaña de nuevos mecanismos de redistribución, la brecha entre quienes controlan las plataformas y quienes pierden su empleo se convertirá en un abismo político y social.

Tercera acción, soberanía digital y regulación de la IA

La tercera acción se juega en el terreno más silencioso, pero igual de decisivo, la soberanía digital. Colombia cuenta con normas de protección de datos personales, pero aún carece de un marco robusto de gobernanza algorítmica que regule cómo se entrenan los modelos de IA, dónde se almacenan los datos y bajo qué condiciones se permite su explotación comercial.

Mientras tanto, gran parte de la información pública y privada del país se procesa en nubes y centros de datos ubicados fuera del territorio nacional, en manos de gigantes tecnológicos extranjeros. Es urgente avanzar hacia infraestructura de nube y centros de datos propios, así como hacia normas que permitan auditorías independientes de algoritmos que afectan derechos laborales, acceso al crédito, beneficios sociales o decisiones públicas. Aceptar pasivamente esta “colonialidad digital” implica renunciar a decidir cómo se modela el futuro económico y social del país.

Cuarta acción, soberanía energética para la era de la IA

La cuarta acción recuerda una verdad incómoda, no hay inteligencia artificial sin energía. Cada centro de datos, cada clúster de cómputo, cada modelo de lenguaje de gran escala consume cantidades crecientes de electricidad, que ya rivalizan con el consumo de ciudades enteras. Seguir importando servicios de cómputo sin discutir la matriz energética que los sostiene es una forma de dependencia doble, digital y energética.

Colombia necesita un proyecto de soberanía energética vinculado explícitamente a la infraestructura digital, desarrollo de energías renovables (solar, eólica, geotérmica, pequeñas hidro) e incluso un debate informado sobre energía nuclear de nueva generación, orientado a alimentar centros de datos, laboratorios y fábricas de hardware propios. Las universidades, en alianza con el sector energético, deben liderar formación e investigación en eficiencia energética de centros de datos, refrigeración avanzada, almacenamiento y electrónica de potencia, si se quiere que la “IA soberana” sea algo más que un eslogan.

Quinta acción, revolución educativa en clave tecnológica

La quinta acción es educativa y es quizás la más estructural, una reforma profunda de la educación. El Marco Nacional de Cualificaciones ya ha reconocido la necesidad de alinear la formación con las demandas de la actualidad, pero su implementación sigue siendo fragmentaria y lenta.

Los currículos universitarios y técnicos deben actualizarse e incorporar competencias digitales, pensamiento computacional y ética de la IA como ejes transversales, no como electivas marginales para ingenieros. Por eso es esencial que las universidades públicas no pueden ser simples expendedoras de diplomas, deben convertirse en los guardianes de una Inteligencia Artificial Soberana, los centros de datos nacionales, los laboratorios y fábricas de ensamblaje de tecnología deberán de estar a cargo del sistema nacional educativo universitario.

Despertar antes de la ola

El “gobierno del cambio” ha pecado de timidez ante un fenómeno que no admite medias tintas. Sin un Sistema Nacional de Recualificación Tecnológica para trabajadores desplazados por la automatización, sin un impuesto a la plusvalía automatizada, sin soberanía digital y energética, y sin una revolución educativa real, la resignificación del trabajo en Colombia es una mentira piadosa.

Colombia debe despertar ya. Porque cuando la ola del tsunami tecnológico rompa, cuando el punto crítico de producción de robots en el mundo suceda, el cambio no será gradual, será inmediato y no le importarán nuestros discursos, ni nuestra historia, ni nuestra gente. Simplemente, nos pasará por encima.

 

Referencias

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• CEPAL. (s.f.). Automatización e inclusión laboral en América Latina: Impactos potenciales. Recuperado de https://www.cepal.org/es/publicaciones/68024-automatizacion-inclusion-laboral-america-latina-impactos-potenciales

• Cuatro Cero. (s.f.). Hay 4 millones de robots industriales en el mundo. Recuperado de https://cuatro-cero.com.mx/internacional/hay-4-millones-de-robots-industriales-en-el-mundo/

• DANE. (s.f.). Estadísticas por tema: Mercado laboral, Empleo y Desempleo. Recuperado de https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-y-desempleo

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• Fortune Business Insights. (s.f.). Tamaño del mercado de robots industriales y perspectivas futuras. Recuperado de https://www.fortunebusinessinsights.com/es/industry-reports/industrial-robots-market-100360

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• Thunderbit. (s.f.). Estadísticas de Automatización 2025: Datos y Perspectivas del.... Recuperado de https://thunderbit.com/es/blog/automation-statistics-industry-data-insights

 

Nota del Autor sobre Contribución

Aviso de Uso de Inteligencia Artificial

La redacción de este texto fue realizada en su totalidad por el autor, Sebastián Gutiérrez Mosquera. Sin embargo, en el proceso editorial (revisión de coherencia, corrección gramatical y adaptación al formato de citación APA 7a. edición) se utilizó la herramienta de Inteligencia Artificial.


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