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PALANTIR y el poder de la Tecnorepública

Foto: Johan Sebastian Gutiérrez Mosquera, Ibagué Tolima. columnista invitado cambioin.com

Por: Editor en Jefe - Publicado en febrero 22, 2026

Por: Johan Sebastian Gutiérrez Mosquera, Ibagué Tolima. Columnista invitado cambioin.com

 

Advertencia: los comentarios escritos a continuación son responsabilidad única y exclusiva de su autor, y en nada compromete a este medio de comunicación digital.

 

En mayo de 2003, Peter Thiel registró Palantir Technologies en Delaware. Palantír, como la piedra de ver de Tolkien, un objeto de poder que permite contemplar eventos remotos y que, en manos equivocadas, corrompe inevitablemente a quien la usa. Saruman el Blanco cayó precisamente porque confió en la piedra de Orthanc para espiar al enemigo y terminó siendo dominado por él. Thiel leyó a Tolkien desde el control e interpretó que la vigilancia no debe evadirse, sino dominarse. Quien controle la piedra controla el mundo, así comenzó Palantir, no como empresa de software, sino como materialización de una idea política.

 

La empresa tiene dos mentes que la preceden, Peter Thiel, dueño y fundador, quien piensa y creé en un capitalismo de escape, la convicción de que la única libertad verdadera existe fuera del alcance del Estado. En 2009, en su ensayo «The Education of a Libertarian», escribió que la libertad y la democracia ya no le parecían compatibles. Financió plataformas flotantes en alta mar fuera de toda jurisdicción. Invierte en SpaceX como frontera orbital sin regulación. Compró residencia en Nueva Zelanda como refugio ante el posible fin del mundo. Y, sin embargo, la empresa que construyó para ver más allá del Estado terminó siendo quien le alquiló al Estado la infraestructura tecnológica y militar para administrar la fuerza. El Estado es su contratista más rentable, los contratos gubernamentales representaron el 54% de los ingresos de Palantir en 2025.

 

Luego está, Alex Karp, CEO de la compañía desde 2005, cree por su parte en el establecimiento de una Tecnorepública. Formado por Jürgen Habermas, Karp escribió su tesis doctoral sobre cómo el lenguaje filosófico se convierte en arma ideológica. Siguiendo a Theodor Adorno, diseccionó cómo ciertos términos filosóficos funcionan como instrumentos de dominación encubierta. Veinte años después dirige una empresa que vende precisamente eso, un sistema de interpretación algorítmico que promete revelar la verdad oculta allí donde los demás solo perciben ruido, consagrando a sus ingenieros como portadores de una visión superior a la del analista humano común.

 

El discípulo de Adorno construyó, mejoro y automatizo la jaula que aprendió a criticar, la síntesis entre Thiel y Karp es la síntesis del poder contemporáneo, ideología de fuga más técnica de captura.

 

Para comprender el tipo de poder que esta síntesis produce es indispensable acudir al concepto de la profesora Shoshana Zuboff. En The Age of Surveillance Capitalism (2019), ella describe el Big Other, una arquitectura omnipresente de medición computacional que extrae datos de la experiencia humana no solo para predecir comportamientos, sino para modificarlos en tiempo real, operando más allá de la conciencia de los sujetos afectados. Mientras Google modifica qué compras, Palantir modifica quién vive y quién muere.

 

La Tecnorepública es la forma de gobierno que emerge cuando el capitalismo de vigilancia alcanza su madurez política, las funciones tradicionales del Estado, vigilancia, inteligencia, guerra, aplicación de la ley, son ejecutadas por empresas privadas mediante algoritmos, bajo contratos gubernamentales, pero fuera de cualquier rendición de cuentas democrática directa. No es fascismo clásico ni neoliberalismo de mercado, es algo nuevo, una fragmentación de la soberanía en feudos corporativos que operan bajo la protección, pero no el control, de estados progresivamente vaciados.

 

El Ejército de los Estados Unidos firmó en 2025 un acuerdo con Palantir de algo más de diez mil millones de dólares durante una década. El sistema Maven Smart System acumuló compromisos por casi mil trescientos millones de dólares para targeting con mínima supervisión humana. El Ministerio de Defensa del Reino Unido comprometió cerca de mil millones de euros durante cinco años con herramientas probadas en Ucrania. La OTAN eligió Maven para la planificación militar en abril de 2025. Israel firmó una asociación estratégica con Palantir en enero de 2024 durante la ofensiva en Gaza. Estos ejemplos solo son formas visibles de la dependencia estructural de infraestructura de inteligencia privada de los estados occidentales.

 

Dentro de los Estados Unidos, la administración Trump 2.0 es la consolidación más visible de esta forma de poder. JD Vance, vicepresidente, es creación directa de Thiel: quince millones de dólares a su campaña al Senado en 2022, la mayor donación individual a un candidato al Senado en la historia del país. Elon Musk, otro ex-PayPal, dirigió el Departamento de Eficiencia Gubernamental. Al menos diecisiete ex empleados de Palantir y proyectos vinculados a Thiel ocupan posiciones clave en el gobierno. La puerta giratoria entre Silicon Valley y Washington no es corrupción: es la fusión estructural entre capital tecnológico y aparato estatal.

 

Alex Karp lo dijo sin eufemismos en 2024 «Nuestro producto se usa para matar gente». Y lo hizo como marketing. En la Tecnorepública, la eficiencia letal es una virtud. En Gaza, entre octubre de 2023 y octubre de 2025, más de cien mil palestinos murieron en la ofensiva israelí, con una tasa de civilidad del 80 al 83% según datos de inteligencia militar filtrados. La Relatora Especial de la ONU Francesca Albanese documentó que Palantir proporcionó sistemas para la infraestructura de defensa israelí y plataformas que impulsan los sistemas Lavender, Gospel y Where's Daddy , este último diseñado para alertar cuando un objetivo entra en su hogar y bombardearlo junto con quienes estén dentro . En Yemen, la Operación Rough Rider de 2025 mató al menos 224 civiles en 52 días con inteligencia de targeting de IA. Dentro de los Estados Unidos, el software de Palantir para ICE acompañó el año más mortífero en custodia migratoria desde 2004. La cadena tecnológica es trazable. Palantir no dispara el misil. Pero designa el blanco, calcula el momento y genera el informe que justifica la orden.

 

Hay una ironía que define toda esta historia. Palantir fue concebida bajo la utopía de un libertario radical de derecha —miembro de las élites mundiales— que concibió el capitalismo de escape: fundar nuevas sociedades lejos del Estado, sus leyes y limitaciones. Y terminó siendo la empresa que más profundamente ha colonizado ese mismo Estado desde adentro. El traslado de la sede a Florida en febrero de 2026 para evadir la legislación de IA de Colorado —que exige protecciones contra discriminación algorítmica— resume la paradoja. La empresa que construyó el sistema nervioso del Estado de vigilancia huyó de la regulación diseñada para proteger a los ciudadanos de ese Estado. El seasteading encontró su puerto definitivo en la desregulación corporativa. Las oficinas internas siguen llamándose The Shire, Rivendell y Minas Tirith. La camiseta corporativa dice «Save the Shire» “Salven la Comarca”. El negocio es vigilar.

 

La Tecnorepública gobernada por una élite de pensadores, filósofos genios, que son a su vez magnates tecnológicos, llegó con contratos de miles de millones de dólares. Se inscribió en un algoritmo de targeting. Tiene una red de ingenieros, abogados, capitalistas de riesgo y funcionarios que operan desde oficinas sin nombre externo, bautizadas con ciudades imaginarias, construyendo un mundo donde la deliberación democrática es reemplazada por la optimización matemática y donde la piedra que todo lo ve ya no corrompe a sus usuarios porque sus usuarios se sienten libres.

 

Johan Sebastian Gutiérrez Mosquera

Ibagué, Colombia 22 de febrero de 2026

 

Notas

1. Palantir Technologies, Form S-1, SEC, 2020. Los cinco co-fundadores: Peter Thiel, Alex Karp, Joe Lonsdale, Stephen Cohen, Nathan Gettings. In-Q-Tel, financiamiento inicial CIA.

2. Peter Thiel, «The Education of a Libertarian», Cato Unbound, 13 de abril de 2009. Seasteading Institute, 2008. Palantir Technologies Inc., Annual Report 2024 (Form 10-K), febrero 2025.[translate.yandex]

3. Michael Steinberger, The Philosopher in the Valley, Avid Reader Press, 2025. Alex Karp, tesis doctoral, Goethe Universität Frankfurt, 2002. Theodor W. Adorno, Jargon der Eigentlichkeit, Suhrkamp, 1964.

4. Shoshana Zuboff, The Age of Surveillance Capitalism, PublicAffairs, 2019, pp. 8-89, 145-215.[deepl]

5. DoD, contrato Ejército, agosto 2025 (hasta $10.000M). Maven Smart System, mayo 2025 (~$1.300M). UK MoD, septiembre. 2025 (~£750M). NATO, abril 2025. Palantir-Israel, enero 2024.[es.bab]

6. Federal Election Commission, registros 2022. Shane Goldmacher, NYT, 2022. The Revolving Door Project, enero de 2025. Mother Jones, febrero de 2025.

7. Francesca Albanese, Informe Relatora Especial ONU, 2024. Max Planck Institute, Gaza Mortality Assessment, oct. 2025. Airwars, Operation Rough Rider, mayo 2025. TRAC-Syracuse, ICE Detention Deaths, 2025.

8. Miami Herald / Florida Politics, febrero de 2026. Colorado AI Act, 2024. Mark Harris, Wired, 2016.[listindiario]

 

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