Foto: Michael Steven Mejía Ospina, experto en Gestión comercial y de negocios de la UNAD, y Defensor de derechos humanos. Columnista invitado cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en junio 01, 2026
Por Michael Steven Mejía Ospina
Activista, Panelista, Defensor de Derechos Humanos, Miembro de Amnistía Internacional, Abogado Empírico, Estudiante de Ciencias Políticas, Homologando Derecho en la Universidad Americana. Columnista invitado cambioin.com
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"Vivimos demasiado deprisa para cepillarnos Bien": la reflexión de Rosa Tarragó sobre nuestra Salud bucal
Si hay algo que escuchamos desde pequeños es que debemos cepillarnos los dientes después de cada comida. Pero según la higienista dental Rosa Tarragó, el verdadero problema no es la falta de conocimiento, sino la velocidad con la que vivimos hoy en día –un ritmo que nos impide cuidar adecuadamente nuestra salud bucal, y que afecta a paisanos de todas las edades y regiones del país.
En una conversación sobre los desafíos de la salud oral en Colombia, Tarragó destaca que la mayoría de las personas sabe cuáles son los cuidados básicos: cepillarse durante dos minutos, usar hilo dental y visitar al dentista cada seis meses. Sin embargo, la rutina agitada –tanto en ciudades grandes como en pueblos más pequeños– hace que muchos reduzcan este hábito a unos segundos apresurados, antes de salir corriendo al trabajo, la escuela o los múltiples compromisos del día a día.
"Ver a un niño cepillándose los dientes mientras mira la televisión, o a un adulto haciéndolo mientras prepara el desayuno, es más común de lo que creemos", explica la profesional. "El cepillado se convierte en una tarea más en la lista de cosas por hacer, no en un cuidado para nuestro cuerpo". Y esto tiene consecuencias: caries, enfermedades de las encías, mal aliento y problemas más graves que pueden afectar incluso el corazón o el sistema digestivo.
Para nuestros paisanos que viven en zonas rurales, el reto es aún mayor. Además del ritmo de vida que se ha acelerado en todo el país, la falta de acceso a servicios dentales especializados y a productos de higiene bucal a precios accesibles hace que los problemas se agraven con el tiempo. Muchas familias prefieren dedicar sus recursos a necesidades básicas como alimentación o vivienda, dejando la salud bucal en un segundo plano hasta que el dolor se hace insoportable.
Tarragó propone cambios sencillos pero efectivos: organizar nuestro tiempo para dedicar esos dos minutos necesarios al cepillado, sin distracciones; enseñar a los niños desde pequeños a tomar este cuidado como un momento de bienestar, no como una obligación; y que las autoridades impulsen programas de prevención en escuelas y comunidades, especialmente en zonas más vulnerables. También sugiere que las empresas incluyan espacios para el cuidado bucal en los lugares de trabajo, como áreas con agua potable y tiempo suficiente para cepillarse después del almuerzo.
"La salud bucal es parte fundamental de nuestra salud general", recuerda Tarragó. "No se trata de tener dientes blancos para sonreír, sino de cuidar un órgano esencial para nuestra calidad de vida". Y para todos nosotros, paisanos de Colombia, es un llamado a detenerse un momento en nuestra vida ajetreada y dedicar el tiempo necesario a algo tan sencillo como cepillarnos los dientes bien –un gesto pequeño que puede marcar una gran diferencia en nuestro bienestar.
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