Foto: José Baruth Tafur Gutiérrez, abogado, Columnista cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en septiembre 01, 2026
Por: Jose Baruth Tafur Gutierrez
Abogado-Especialista Univ. Externado Maestrante Comunicación Política Univ. Externado. Columnista invitado cambioin.com
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La pregunta surge después de la presentación del llamado “Gabinete por la Vida”, promovido por Gustavo Petro e Iván Cepeda , es así como se muestra cual es el verdadero actuar del progresismo en Colombia? Que contradicción Durante años, el progresismo colombiano construyó buena parte de su discurso alrededor de la inclusión, la representación de las mujeres, las comunidades afrodescendientes, los pueblos indígenas y aquellos sectores que históricamente habían sido excluidos del poder.
El equipo está integrado por 13 personas, en su mayoría exfuncionarios del Gobierno Petro, mismos integrantes con escándalos de presunta corrupción. Allí aparecen exministros y antiguos altos funcionarios, pero no están Francia Márquez ni Aida Quilcué. Tampoco existe, según los cuestionamientos publicados, una representación indígena o afrodescendiente dentro de ese nuevo equipo de oposición.
Y aquí aparece la contradicción.
Francia Márquez fue fundamental para que el proyecto político de Gustavo Petro llegará al poder en 2022.
Su candidatura representó un mensaje político poderoso: una mujer negra, proveniente de sectores populares y de una región históricamente marginada podía llegar a la Vicepresidencia de Colombia.
Ese símbolo fue utilizado por el progresismo para demostrar que el país estaba cambiando.
Pero cuatro años después, en realidad, desde el primer año de Gobierno, cuando llega el momento de construir la estructura política que pretende defender ese legado, y ahora, una vez terminado el Gobierno del Cambio, Francia vuelve a quedar por fuera del círculo central.
¿Entonces la inclusión era una convicción política o también una herramienta electoral?
Francia Márquez no llegó a la política como una figura decorativa, así lo gritaban los progresistas. Y, si bien llegó con una votación y representando a un segmento de la población que se sintió identificado con ella y con el proyecto político que representaba, con el paso del tiempo y las acciones del Gobierno quedó la sensación de que aquella representación terminó siendo, para algunos, más una estrategia política que una verdadera apuesta por la inclusión.
Durante el Gobierno, su relación con el presidente se deterioró progresivamente. En 2025, incluso, Márquez quedó apartada del Ministerio de Igualdad y se hizo evidente su pérdida de influencia dentro del Ejecutivo.
La historia parece repetirse ahora en la oposición, y entonces aparece Aida Quilcué.
Una mujer indígena nasa del Cauca, lideresa social, que llegó al Senado mediante la circunscripción especial indígena y que posteriormente fue escogida como fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda para las elecciones de 2026.
Es decir, si alguien representaba precisamente las banderas de los pueblos indígenas dentro del proyecto progresista, era ella.
Pero tampoco está en el “Gabinete por la Vida”, ¿Casualidad?
Y aquí está la paradoja: el progresismo habla de inclusión, pero cuando organiza su estructura política de oposición termina dejando por fuera precisamente a dos de las mujeres que más representan esa diversidad que dice defender.
José Baruth Tafur Gutiérrez, Abogado Especialista en Marketing Político y Estrategias de Campaña
Maestrante Comunicación Política
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