Foto: José Baruth Tafur Gutiérrez, abogado, Columnista cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en marzo 23, 2026
Por: Jose Baruth Tafur Gutierrez
Abogado-Especialista Univ. Externado Maestrante Comunicación Política Univ. Externado. Columnista invitado cambioin.com
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el cinismo convertido en espectáculo. Y pocos casos lo reflejan con tanta claridad como el de Renzo García, ¡que show! El representante del Pacto verde Histórico, Renzo García ha vendido la narrativa del medio ambiente, atacando al contrario, Sin embargo no habla de la viga en su ojo, esa narrativa empieza a desmoronarse cuando se contrasta con los hechos. Porque mientras desde su discurso se exige coherencia, en la práctica se termina justificando lo injustificable cuando se trata del gobierno que respalda.
El reciente debate lo deja en evidencia. Mientras el país enfrenta serias dificultades para destinar recursos a la protección de ecosistemas estratégicos como los nevados, el Gobierno del Pacto Verde Histórico encuentra cómo asignar millonarios recursos a proyectos cinematográficos. La discusión no es menor: se trata de prioridades en un momento en el que el deterioro ambiental avanza y las respuestas institucionales resultan insuficientes.
Una inquietud a los que se rasgan la vestidura del pacto histórico ¿dónde está la coherencia de quienes dicen defender el medio ambiente? Porque el silencio, la justificación o la tibieza terminan demostrando su complicidad. Y es precisamente ahí donde el discurso pierde fuerza y se convierte en simple Show Mediático.
De esta manera queda evidenciado como el Representante del Pacto Histórico Renzo García, como muchos otros, ha construido su imagen sobre la base del activismo. Pero el activismo no puede ser selectivo. No puede ser mediático para atacar a unos y complaciente para defender a otros. No puede convertirse en un ejercicio de conveniencia política sin perder su esencia.
Lo que hoy se ve no es un liderazgo firme, sino un cálculo evidente. Una forma de hacer política donde la coherencia queda subordinada a la afinidad ideológica. Donde la crítica depende de quién toma la decisión, y no de la decisión en sí misma.
Y ese es un problema de fondo. Porque mientras son expertos en hacer shows y gastar el dinero de la nación, el dinero que está despilfarrando el gobierno del señor presidente Gustavo Petro en películas, los nevados siguen retrocediendo, los ecosistemas siguen deteriorándose y el país sigue enfrentando desafíos ambientales que requieren seriedad, no espectáculo.
La política necesita menos show y más coherencia. Porque cuando el ambientalismo se convierte en una herramienta de conveniencia, deja de ser una causa y se transforma en propaganda.
Al final, el debate no es entre cine y medio ambiente. El debate es entre prioridades y coherencia. Y en esa discusión, lo verdaderamente preocupante no es solo la decisión del Gobierno, sino la actitud de quienes, teniendo la responsabilidad de cuestionar, prefieren guardar silencio o justificar lo que antes habrían condenado.
Ese es, en esencia, el verdadero rostro del cinismo político.
José Baruth Tafur Gutiérrez, Abogado Especialista en Marketing Político y Estrategias de Campaña
Maestrante Comunicación Política
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