Foto: Una investigación del Politécnico Gran Colombiano. cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en noviembre 03, 2026
En Ibagué, ser la Capital Musical va más allá de un título, porque la música forma parte de recuerdos, experiencias y emociones que fortalecen la conexión de sus habitantes con la ciudad. Ese vínculo se refleja en que el 77 % de los ibaguereños manifiesta sentirse orgulloso de Ibagué.
Encuentre contenido exclusivo en WhatsApp Channel, siganos ya:
https://whatsapp.com/channel/0029Va9kwaD1CYoZxxokC42iñ
Por: María Angélica Álvarez, Jefe de la oficina de Prensa del Politécnico Gran Colombiano. cambioin.com
La investigación del Politécnico Grancolombiano muestra que la imagen de la ciudad también se construye desde lo que las personas sienten, recuerdan y experimentan.
Ibagué puede generar más cariño que satisfacción. Sus habitantes pueden sentirse orgullosos de su música, sus espacios verdes y sus lugares de encuentro y, al mismo tiempo, querer mejores oportunidades de empleo, movilidad y seguridad.
Octubre de 2026. Una canción que recuerda la infancia, un concierto en la Concha Acústica o la música que acompaña una reunión familiar son experiencias que despiertan emociones, fortalecen el sentido de pertenencia y ayudan a construir la forma en que las personas perciben a Ibagué. Precisamente, una investigación del Politécnico Grancolombiano encontró que las emociones, los recuerdos y los vínculos que las personas desarrollan con una ciudad influyen directamente en la manera como la recuerdan, hablan de ella y construyen su reputación.
En Ibagué, ese hallazgo adquiere un significado especial. Ser la Capital Musical de Colombia también se construye en las experiencias que viven diariamente sus habitantes, cuando la música se convierte en parte de sus recuerdos, encuentros familiares, espacios culturales y momentos importantes. Y hay un dato que ayuda a dimensionar esa relación. La Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 encontró que el 77 % de los ibaguereños manifestó sentirse orgulloso de la ciudad.
Esa conexión ayuda a aterrizar los hallazgos de “Measuring city brand perceptions vía neuromarketing”, investigación liderada por Alexander Balzan, docente investigador del Politécnico Grancolombiano. Los investigadores encontraron que el orgullo, el vínculo emocional y las experiencias de residentes y visitantes desempeñan un papel importante en la manera como se construye y fortalece la imagen de un lugar.
La Capital Musical no solamente se dice, también se vive
Ibagué tiene algo poderoso a su favor: la música no necesita existir únicamente en un eslogan, puede aparecer en recuerdos personales, aprendizajes, espacios culturales, celebraciones y experiencias compartidas. Y cuando algo que representa a una ciudad se incorpora a la historia personal de quienes la habitan, puede adquirir un significado emocional mucho mayor.
Pero los vínculos con una ciudad también nacen de los lugares donde las personas construyen recuerdos. De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana, el 77 % de los ibaguereños manifestó satisfacción con los parques y zonas verdes y el 74 % con los escenarios deportivos. Estos espacios también son escenarios donde se fortalecen amistades, se comparte en familia y se construyen experiencias que permanecen en la memoria.
La investigación muestra precisamente la importancia que tienen los residentes. Los estudios analizados relacionan el orgullo y el apego con una mayor disposición de los habitantes a apoyar y representar la imagen de su ciudad. Ese vínculo se conoce como “place attachment” o apego al lugar. Se trata de la conexión emocional que lleva a una persona a sentir que una ciudad forma parte de su historia, a extrañarla cuando está lejos o a recomendarla con orgullo.
En Ibagué, su fortaleza no está solamente en que Colombia la reconozca por su música, sino en la posibilidad de que quienes viven allí encuentren en ella una parte de su propia historia.
Querer una ciudad no significa verla perfecta
Hay una diferencia entre decir “quiero mi ciudad” y afirmar “estoy conforme con cómo funciona mi ciudad”. Y esa distancia puede ser una de las claves para entender la relación que hoy tienen los ibaguereños con Ibagué.
Sus habitantes encuentran motivos para sentirse orgullosos de su música, sus espacios verdes, sus lugares de encuentro y las experiencias que han construido allí. Al mismo tiempo, como ocurre en cualquier ciudad, reconocen aspectos que quisieran ver fortalecidos. Lejos de ser una contradicción, la investigación muestra que ambas emociones pueden coexistir y hacer parte del vínculo que las personas desarrollan con el lugar donde viven.
Para ciudades con una identidad tan definida como Ibagué, los hallazgos plantean una pregunta relevante. Más allá de los indicadores tradicionales, ¿qué elementos son capaces de generar orgullo, recordación y conexión emocional entre sus habitantes? Comprender esa relación puede ser clave para fortalecer su identidad y proyectarla hacia el futuro.
Pero si buena parte de esa relación está atravesada por emociones, ¿basta con preguntarle a una persona qué piensa de su ciudad para saber realmente qué le genera? Durante años, las encuestas, entrevistas y grupos focales han permitido conocer lo que residentes y visitantes expresan conscientemente. La investigación plantea que el neuromarketing puede complementar estos métodos para acercarse también a respuestas de atención y activación emocional.
Algunos estudios sobre neuromarketing utilizaron electroencefalografía, seguimiento ocular, la conductancia de la piel y la resonancia magnética funcional, para estudiar variables asociadas con la atención, la activación fisiológica y el involucramiento emocional. Estas herramientas no reemplazan aquello que las personas dicen, lo complementan con otra forma de aproximarse a aquello que experimentan.
La investigación también explica que no todas las personas viven ni perciben una ciudad de la misma manera. Lo que para alguien genera orgullo, tranquilidad o pertenencia, para otra persona puede tener un significado diferente según sus experiencias y recuerdos. Residentes y visitantes, incluso, pueden construir imágenes distintas de un mismo lugar.
La investigación concluye que la fortaleza de una ciudad no depende únicamente de aquello que comunica, sino de aquello que logra despertar en quienes la habitan. En Ibagué, esa conexión parece encontrar un lenguaje común en la música. Porque la Capital Musical no solo se escucha. También se recuerda, se comparte y se siente.
Estás Leyendo cambioin.com