Foto: Hospital Federico Lleras Acosta Martha Johanna Palacios Uribe, gerente. cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en octubre 27, 2026
Perversa se ha vuelto la atención en el Hospital Federico Lleras Acosta, el más importante del Tolima, al punto que la falta de atención oportuna a una mujer que llegó en estado de embarazo a las urgencias del centro asistencial, el bebé falleció. Una denuncia anónima puso en conocimiento de las autoridades y la gerencia de la ESE, los hechos anormales ocurridos en momentos que la mujer llegó al Federico Lleras, y hasta el momento todos guardan silencio.
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Por: Editor General. Denuncia Ciudadana. cambioin.com
La deshumanización en el hospital Federico Lleras Acosta, bajo la gerencia de Martha Johanna Palacios Uribe, cuota política del Exgobernador Ricardo Orozco Valero, ha llegado a unos límites inimaginables. Para la muestra un botón. La denuncia enviada a los organismos de control del estado, la gerencia del HFLLA, y a este medio de comunicación digital lo ponen al descubierto.
El relato señala que una mujer que llegó en estado de embarazo, que gritaba atención inmediata, no fue atendida a tiempo, y el bebé nació sin vida. Parece que nadie le prestó atención, a los gritos desgarradores que la mujer exclamaba solicitando atención. Es que ni siquiera cuando se presentó el lamentable desenlace, la desolada mamá recibió apoyo por parte de personal del centro médico más importante del Tolima.
cambioin.com el portal de las noticias transcribe textualmente la denuncia que aun no obtiene respuestas de parte de sus destinatarios:
Señores
Gerencia del Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué
Ibagué, Tolima
ASUNTO: Queja Anónima por Presunta Falta de Atención humanizada y Auxilio oportuno a una mujer en estado de Embarazo
Respetados señores:
Por medio de la presente, deseo formular una queja formal y anónima por una situación que presencié el día 28 de octubre, aproximadamente a las 6:00 a. m., en las instalaciones del Hospital Federico Lleras Acosta, en el área de consulta externa, donde me encontraba acompañando a mi padre para una cita médica.
Mientras esperaba, tenía a mi padre sentado en una silla, sosteniéndolo y pendiente de él, ya que no podía dejarlo solo porque corría el riesgo de caerse. En ese momento, observé que en la ventanilla de atención al usuario se encontraba unas funcionarias atendiendo al público.
Lo que presencié a continuación me causó profunda preocupación e indignación.
Vi ingresar a una mujer que acompañaba a una señora con un embarazo bastante avanzado, quien aparentemente presentaba malestar y se quejaba. La mujer se acercó a la ventanilla de atención al usuario y observé que intercambió algunas palabras con una funcionaria. Desde donde me encontraba, vi que esta hizo una señal con tres dedos de la mano, aunque desconozco qué significaba ese gesto y qué instrucciones pudo haberle dado.
Posteriormente, observé que la mujer embarazada continuó hacia el fondo de las instalaciones, acompañada por la otra señora. Poco después, se produjo una situación de alarma: escuché gritos y vi que otras personas reaccionaron ante lo ocurrido. También observé que una señora llegó con una silla de ruedas y que la mujer embarazada fue trasladada en ella.
La situación generó gran preocupación entre las personas presentes. Se escuchaban comentarios y expresiones de alarma, y algunas personas manifestaban que la mujer no había recibido la atención que necesitaba. Incluso escuché comentarios que indicaban que el bebe había fallecido; sin embargo, no puedo confirmar si esto ocurrió ni cuáles fueron las causas de lo sucedido.
Lo que sí puedo manifestar es mi preocupación por la aparente falta de orientación, asistencia y respuesta oportuna que observé en el área de atención al usuario. Desde mi posición, no vi que se le ofreciera inicialmente una silla de ruedas, que se le brindara acompañamiento visible o que se le indicara de manera clara cómo llegar al lugar donde debía recibir atención médica.
Considero que una mujer con un embarazo avanzado que manifiesta malestar debe recibir una valoración oportuna, orientación clara y asistencia acorde con su condición, especialmente cuando podría encontrarse ante una urgencia.
Esta situación me lleva a preguntarme qué protocolos se aplicaron en ese momento, si se activó oportunamente la atención correspondiente y si el personal actuó conforme a los principios de humanización, respeto, solidaridad y protección de la vida que deben caracterizar a una institución hospitalaria.
Resulta especialmente preocupante que, mientras los usuarios esperan atención, puedan presentarse situaciones en las que una persona aparentemente vulnerable no reciba de inmediato la orientación o el apoyo que necesita. La atención humanizada no debe quedarse únicamente en palabras o campañas institucionales: debe reflejarse en el trato y en las acciones concretas del personal.
POR LO ANTERIOR, SOLICITO RESPETUOSAMENTE:
1. Que se investiguen los hechos ocurridos el 28 de octubre, aproximadamente a las 6:00 a. m., en el área de consulta externa y atención al usuario.
2. Que se verifique, mediante los registros institucionales disponibles, qué sucedió con la mujer embarazada, cuál fue la atención que recibió y si se activaron oportunamente los protocolos de urgencias.
3. Que se revise la actuación del personal que se encontraba en la ventanilla de atención al usuario durante los hechos descritos, con el fin de establecer si se brindó la orientación y la asistencia correspondientes.
4. Que se verifique si se ofrecieron oportunamente los medios de apoyo necesarios, como una silla de ruedas, acompañamiento o traslado al servicio médico correspondiente, de acuerdo con las circunstancias.
5. Que, si se identifican fallas en la atención, se adopten las medidas correctivas necesarias para evitar que situaciones similares vuelvan a presentarse.
6. Que se refuercen las acciones de capacitación y sensibilización del personal en atención humanizada, especialmente frente a mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes que presenten signos de una posible urgencia.
7. Que se proteja la identidad de quien presenta esta queja y se permita su trámite sin exigir la exposición pública de sus datos personales, de acuerdo con las normas aplicables.
Presentó esta queja porque considero que la vida, la dignidad y la integridad de los pacientes deben estar por encima de cualquier trámite administrativo. Ninguna persona que acuda a un hospital en busca de ayuda debería sentirse desorientada o desamparada cuando necesita atención médica.
No pretendo señalar culpables sin una investigación previa, sino solicitar que se esclarezcan los hechos y que la institución revise seriamente lo ocurrido. Mi intención es contribuir a que se garantice una atención verdaderamente humana, oportuna y respetuosa para todos los pacientes.
Espero que la Gerencia tome esta situación con la seriedad que merece y adopte las medidas necesarias para garantizar que los usuarios reciban la atención y el acompañamiento que necesitan. Pues eso es una política pero de deshumanización del servicio.
Atentamente,
CIUDADANO/A QUE PRESENTA QUEJA ANÓNIMA
Fecha de los hechos: 23 de octubre
Hora aproximada: 8:00 a. m.
Lugar: Área de consulta externa y atención al usuario del Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué, Tolima.
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