Foto: Michael Steven Mejía Ospina, experto en Gestión comercial y de negocios de la UNAD, y Defensor de derechos humanos. Columnista invitado cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en junio 17, 2026
Por Michael Steven Mejía Ospina
Activista, Panelista, Defensor de Derechos Humanos, Miembro de Amnistía Internacional, Abogado Empírico, Estudiante de Ciencias Políticas, Homologando Derecho en la Universidad Americana. Columnista invitado cambioin.com
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¿Quién es el verdadero creador de la inteligencia artificial? Alan Turing, padre de la IA y precursor de la informática moderna. Introducción: Un debate sobre los orígenes de una revolución tecnológica.
La pregunta sobre quién es el "verdadero creador" de la Inteligencia Artificial (IA) ha generado múltiples discusiones en ámbitos científicos, tecnológicos e históricos. Si bien el desarrollo de la IA como disciplina reconocida ha contado con la contribución de numerosos investigadores a lo largo del siglo XX y XXI, existe un consenso amplio en la comunidad académica y profesional que sitúa a Alan Mathison Turing como el padre fundacional de esta tecnología, así como el precursor indiscutible de la informática moderna. Su visión teórica y sus aportes prácticos sentaron las bases sobre las cuales se construirían todos los avances subsiguientes en el campo de la IA, transformando no solo la forma en que entendemos la inteligencia, sino también la manera en que diseñamos y utilizamos las máquinas computacionales.
ALAN TURING: VIDA Y CONTEXTO HISTÓRICO
Nacido en Londres el 23 de junio de 1912, Alan Turing desarrolló desde temprana edad un extraordinario talento para las matemáticas y la lógica. Estudió en el King's College de Cambridge y posteriormente obtuvo su doctorado en la Universidad de Princeton, donde trabajó junto a figuras destacadas como Alonzo Church. Durante la Segunda Guerra Mundial, su labor en Bletchley Park como codificador fue fundamental para descifrar el código Enigma utilizado por las fuerzas alemanas, un logro que se estima acortó la contienda en varios años y salvó millones de vidas. Sin embargo, más allá de esta contribución histórica, fue su trabajo teórico sobre la computación y la inteligencia lo que le otorgaría un lugar trascendental en la historia de la ciencia y la tecnología.
Tras la guerra, Turing continuó sus investigaciones en el campo de la informática y la inteligencia, desarrollando ideas que desafiaron las concepciones tradicionales sobre la capacidad de las máquinas para simular procesos humanos. Su vida, marcada por su genialidad y por las injusticias sociales que sufrió debido a su orientación sexual, concluyó el 7 de junio de 1954, pero su legado ha perdurado y sigue influyendo en el desarrollo tecnológico contemporáneo.
LOS APORTES TEÓRICOS QUE FUNDAMENTARON LA IA
1. LA MÁQUINA DE TURING: BASE DE LA COMPUTACIÓN MODERNA
En 1936, Turing publicó su trabajo fundamental "On Computable Numbers, with an Application to the Entscheidungsproblem", en el que introdujo el concepto de la "máquina de Turing" – un dispositivo teórico capaz de simular cualquier proceso computacional mediante una cinta infinita, un cabezal de lectura-escritura y un conjunto de reglas predefinidas. Este modelo demostró que cualquier tarea que pueda ser descrita mediante un algoritmo puede ser realizada por una máquina, sentando las bases para el diseño de los primeros ordenadores electrónicos.
Este aporte es crucial para la IA porque estableció que las máquinas pueden procesar información de manera sistemática y lógica, un requisito indispensable para simular procesos de inteligencia. Sin la concepción de la máquina de Turing, no habría sido posible imaginar la existencia de sistemas capaces de realizar tareas que requieran razonamiento, aprendizaje o resolución de problemas – elementos fundamentales de la IA.
2. EL TEST DE TURING: MARCO PARA EVALUAR LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
En 1950, Turing publicó el artículo "Computing Machinery and Intelligence" en la revista Mind, en el que planteó una pregunta que cambiaría el curso de la tecnología: "¿Pueden pensar las máquinas?". Para responder a esta interrogante, propuso el famoso "Test de Turing" (conocido inicialmente como el "juego de la imitación"), un experimento diseñado para evaluar si una máquina puede exhibir un comportamiento inteligente indistinguible del de un ser humano.
El test consiste en una conversación textual entre tres participantes: un evaluador humano, un humano adicional y una máquina. El evaluador desconoce cuál de los otros dos es la máquina y debe intentar distinguirlos mediante sus respuestas a una serie de preguntas. Si el evaluador no puede identificar de manera consistente cuál es la máquina, esta se considera que ha pasado la prueba y, por lo tanto, exhibe un nivel de inteligencia comparable al humano.
Este marco evaluativo se convirtió en el punto de referencia fundamental para la investigación en IA durante décadas, orientando el desarrollo de sistemas diseñados para simular la comunicación y el razonamiento humanos. Aunque en la actualidad existen críticas y alternativas al Test de Turing, su importancia histórica y conceptual es innegable: fue el primer intento sistemático de definir y medir la inteligencia artificial, sentando las bases para todos los esfuerzos subsiguientes en el campo.
3. INVESTIGACIONES SOBRE APRENDIZAJE Y REDES NEURONALES
Además de sus contribuciones teóricas fundamentales, Turing también trabajó en el desarrollo de ideas precursores al aprendizaje automático y las redes neuronales. En sus escritos de la década de 1940 y principios de los 1950, planteó la posibilidad de diseñar máquinas que pudieran "aprender" de la experiencia, similar a cómo lo hacen los seres vivos. Propuso el concepto de "máquinas de aprendizaje" que podrían modificar sus propios algoritmos en función de los datos que procesaran, una idea que anticipó los desarrollos posteriores en el campo del aprendizaje profundo.
En su trabajo "Intelligent Machinery" (1948), Turing describió sistemas capaces de realizar tareas complejas mediante la conexión de unidades simples – un antecedente directo de las redes neuronales artificiales desarrolladas posteriormente por Warren McCulloch y Walter Pitts en 1943, y que hoy constituyen la base de la mayoría de los sistemas de IA generativa y visión artificial.
POR QUÉ TURING ES CONSIDERADO EL PADRE DE LA IA, AUNQUE NO ACUÑÓ EL TÉRMINO
Es importante señalar que el término "inteligencia artificial" fue acuñado por John McCarthy durante la Conferencia de Dartmouth en 1956, un evento que se considera el nacimiento oficial de la IA como disciplina académica. Sin embargo, esto no disminuye la relevancia de Turing como fundador de la tecnología, ya que sus ideas y modelos teóricos fueron el punto de partida sobre el cual se construyó todo el campo.
Mientras que McCarthy y otros investigadores de la Conferencia de Dartmouth (como Marvin Minsky, Herbert Simon y Allen Newell) desarrollaron los primeros programas y marcos conceptuales de la IA como disciplina organizada, fue Turing quien estableció las bases filosóficas, matemáticas y computacionales que hicieron posible estos avances. Sin su visión sobre la capacidad de las máquinas para computar y simular la inteligencia, el desarrollo de la IA como la conocemos hoy habría sido imposible.