Foto: Michael Steven Mejía Ospina, experto en Gestión comercial y de negocios de la UNAD, y Defensor de derechos humanos. Columnista invitado cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en mayo 01, 2026
Por Michael Steven Mejía Ospina
Activista, Panelista, Defensor de Derechos Humanos, Miembro de Amnistía Internacional, Abogado Empírico, Estudiante de Ciencias Políticas, Homologando Derecho en la Universidad Americana. Columnista invitado cambioin.com
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En el marco de la Ley 133 de 1994, que garantiza la libertad de cultos en Colombia, y la Ley 1774 de 2016, que sanciona el maltrato animal, se ha generado una grave situación de intranquilidad y preocupación en un conjunto de apartamentos al sur de Ibagué. Vecinos y personal de seguridad han revelado, a través de correos electrónicos y mensajes anónimos y una investigación comunitaria, una serie de hechos perturbadores. La denuncia apunta a un grupo de aproximadamente siete jóvenes, ubicados en dos apartamentos contiguos, que estarían generando constantes disturbios y, lo más alarmante, vinculados a supuestas prácticas esotéricas y el sacrificio de animales.
Según los testimonios y la investigación, los jóvenes son responsables de ruidos excesivos en horas de la madrugada, música a alto volumen y un "olor penetrante de sustancias psicoactivas". Sin embargo, el punto álgido de la denuncia recae en la presunta desaparición de mascotas, especialmente gatos, que serían sacrificados para prácticas y rituales. Posteriormente, estos rituales se estarían comercializando a través de videos y "asesorías espirituales".
La comunidad ha expresado su preocupación a las autoridades, quienes, según los reportes, estarían "haciéndole el quite" al caso, argumentando la falta de una ley específica que restrinja este tipo de prácticas u oficios.
Contexto y antecedentes:
En Ibagué, no es la primera vez que se reportan incidentes relacionados con prácticas esotéricas o rituales. Previamente se ha informado sobre la preocupación de la Iglesia en Ibagué por "actos satánicos" en la ciudad, incluso proponiendo recurrir a la práctica del exorcismo en respuesta a ritos y sacrificios de animales en cementerios y lugares apartados. Además, se ha reportado un incidente donde un incendio en un conjunto residencial de Ibagué fue provocado por un "altar de brujería", donde velas encendidas causaron un siniestro, lo que llevó a la administración del conjunto a iniciar campañas de prevención sobre los riesgos de estas prácticas.
Marco legal y desafío:
La denuncia en este conjunto residencial pone de manifiesto la delgada línea entre la libertad de creencia y la posible comisión de delitos, así como la necesidad de una intervención efectiva de las autoridades para garantizar la tranquilidad y seguridad de la comunidad. Si bien la libertad de culto está protegida, es fundamental recordar que esta no puede ir en detrimento de la sana convivencia, el bienestar animal ni el orden público, aspectos regulados por las normativas mencionadas y otras disposiciones legales.
Investigación en curso:
Este caso, impulsado por el esfuerzo investigativo, subraya la urgencia de una investigación exhaustiva por parte de las autoridades competentes para determinar la veracidad de las acusaciones, proteger a los animales y garantizar la convivencia pacífica en la comunidad.
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