Foto: José Baruth Tafur Gutiérrez, abogado, Columnista cambioin.com
Por: Editor en Jefe - Publicado en abril 19, 2026
Por: Jose Baruth Tafur Gutierrez
Abogado-Especialista Univ. Externado Maestrante Comunicación Política Univ. Externado. Columnista invitado cambioin.com
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Durante años, el proyecto político inspirado por Antanas Mockus representó una alternativa ética, ciudadana y distante de la polarización ideológica. El llamado “Partido Verde”, muy lejos de lo que es ahora, se construyó sobre principios de transparencia, independencia y cultura ciudadana. Sin embargo, los resultados electorales recientes y el afán de sacar a las patadas a integrantes como el senador J. P. Hernández sugiere una pregunta incómoda: ¿fue el Partido Verde infiltrado desde adentro para debilitarlo y trasladar su electorado hacia el Pacto Histórico?
Las cifras del Senado muestran un comportamiento que alimenta esa discusión. En las elecciones de 2022, los resultados fueron los siguientes:
• Pacto Histórico: 2.880.254 votos (20 curules)
• Alianza Verde + Centro Esperanza: 1.958.369 votos (13 curules)
Cuatro años después, en 2026, la tendencia cambió significativamente:
• Pacto Histórico: 4.413.636 votos
• Alianza por Colombia (Verde): 1.904.154 votos.
El dato más llamativo no es solo el crecimiento del Pacto Histórico —que aumenta en más de 1,5 millones de votos— sino el estancamiento del Partido Verde, que prácticamente no crece y, por el contrario, pierde votos. Mientras el Pacto Histórico amplía su base electoral, el Verde deja de ser una fuerza en expansión y se convierte en una estructura fragmentada.
Esto ocurre paralelamente a las tensiones internas que han marcado al partido en los últimos años. Sectores cercanos al Pacto Histórico fueron ganando protagonismo dentro del Verde, promoviendo agendas comunes, respaldando candidaturas afines y diluyendo la identidad original del movimiento. La consecuencia fue una división ideológica: de un lado, quienes defendían el espíritu independiente; del otro, quienes impulsaban una cercanía con el proyecto del Pacto Histórico.
El resultado político es evidente: el Partido Verde dejó de ser el partido de Mockus. La identidad que lo distinguía se fragmentó, sus liderazgos se dispersaron y su electorado comenzó a ser sonsacado. Algunos celebran la separación, claro en algún momento migrarán al partido del señor presidente.
La matemática electoral refuerza esa percepción. Mientras el Verde se mantiene alrededor de los 1,9 millones de votos, el Pacto Histórico, en medio del desmantelamiento interno de los verdes, termina absorbiendo ese crecimiento. En política, los votos no aparecen de la nada: se trasladan. Y la coincidencia temporal entre la crisis interna del Verde y el ascenso del Pacto Histórico abre un debate legítimo.
José Baruth Tafur Gutiérrez, Abogado Especialista en Marketing Político y Estrategias de Campaña
Maestrante Comunicación Política
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