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Para que Secretario de Educación en Ibagué, sino sirve para nada

Para que Secretario de Educación en Ibagué, sino sirve para nada

Foto: Diego Fernando Guzmán García, secretario de Educación de Ibagué. cambioin.com

Por: Editor en Jefe - Publicado en febrero 22, 2026

Denuncia ciudadana cambioin.com. Cuando el silencio también es poder: Dr. Diego Fernando Guzmán, Secretaría de Educación de Ibagué. En la capital tolimense hay colegios donde las clases continúan, pero la confianza se suspende.

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Por: Editor local. cambioin.com

La Institución Educativa Ciudad Ibagué no solo enfrenta denuncias internas por presunto autoritarismo y malestar laboral. En los corrillos políticos ya no se habla únicamente de rectoría. Se habla del silencio del secretario de Educación.

Y en política, el silencio no es neutral. Es una posición.

Docentes que piden reserva —porque el miedo se volvió rutina— hablan de presuntos tratos arbitrarios, traslados intempestivos, cambios de jornada que afectarían procesos académicos y decisiones que, al parecer, no siempre responderían a criterios pedagógicos.

¿La Secretaría no sabe?
¿O sabe y prefiere no intervenir?

Porque cuando una comunidad educativa denuncia y no obtiene respuestas visibles, la omisión empieza a parecer respaldo.

Más delicado aún es el rumor persistente sobre presuntas designaciones que no obedecerían exclusivamente al mérito, sino a cercanías personales, afectivas o emocionales. Versiones que hablan de “confianzas especiales”, de círculos cerrados, de roscas internas que decidirían más que los manuales y las convocatorias.

No hay decisiones judiciales que prueben tales afirmaciones.
Pero tampoco hay explicaciones públicas que las desmientan con claridad.

Y mientras tanto, la percepción crece.

En tiempos preelectorales, cada nombramiento provisional se mira con lupa. Algunos sectores políticos mencionan posibles cuotas vinculadas al entorno del dirigente “Chucho” Botero. Nada oficialmente comprobado. Todo políticamente sospechoso.

Pero en la política local las sospechas rara vez nacen solas.

La pregunta de fondo no es jurídica. Es moral.

¿Se están tomando decisiones en educación con criterio técnico o con cálculo político?
¿Se prioriza la idoneidad profesional o la cercanía personal?
¿La Secretaría actúa como ente de control o como escudo administrativo?

Cuando en un colegio se instala la idea de que hay favoritismos, cuando los docentes temen hablar, cuando los padres sienten que nadie responde, el problema ya no es interno. Es estructural.

Porque la educación pública no puede convertirse en territorio de cuotas, silencios estratégicos ni afectos administrativos.

El Dr. Diego Fernando Guzmán tiene hoy dos caminos:
Abrir investigaciones y demostrar transparencia…
O permitir que el silencio siga hablando por él.

Y en política, cuando el silencio habla demasiado, suele ser porque algo no quiere decirse en voz alta.

cambioin.com no acusa.
Pero tampoco calla.

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